Recientemente me sorprendí al leer este tweet de mi colega blogger Patton donde se hace referencia a un estudio de la universidad de Antioquia que afirma que el consumo de carne de hicotea (Icotea, jicotea o tortuga escurridiza, dependiendo del lugar de latinoamérica) puede causar impotencia sexual! (Si, esa "rara" enfermedad que ha ningún hombre le ha pasado antes y que consiste en que nuestro honorable ministro de relaciones exteriores no se pone en actitud ejecutora ni siquiera viendo a la mismisima Scarlet Johanson desnudita encima de la cama de uno, o en palabras mas cortas: no se le para el pipí). Aunque no se si el estudio es verídico o es un recurso deseperado para proteger esta especie que se encuentra en estado vulnerable, ya que su carne y huevos son una comida muy apetecida en la costa norte. Sin embargo me trajo a la memoria una anecdota que nos contó una vez mi profesor de radiocomunicaciones:
Sucedía que hacia las 5 P.M. se presentaba una fuerte caida en el enlace microondas de la planta de un ingenio (en el norte del Cauca) con las oficinas que están en Cali, así que se hizo el estudio técnico para verificar cual era la fuente de estos problemas, el estudio reveló que el problema era que hacia las 5 de la tarde los corteros salían de sus labores, y se ubicaban en frente de la antena de microondas de la planta a esperar el bus, los machetes (casi todos de acero templado) absorbían las microondas (generalmente cualquier objeto metálico de mas de un centímetro puede atenuar fuertemente cualquier señal de microondas); entonces se iniciaron campañas para solicitarle a los corteros que no se hicieran en esa zona, pero fueron en vano, luego se pusieron uno conos para prohibir el ingreso, pero los corteros levantaron estas barreras y se volvieron a ubicar en la zona de la antena; entonces se tomaron medidas administrativas, pero como todo en este país, se la pasaron por la faja con la excusa de "pues no nos pueden echar a todos"; así que se tomó el último recurso: llamar a un médico, el galeno explico los potenciales riesgos a la salud tales como cancer y enfermedades deganerativas, a lo que los corteros respondieron: "pues de algo nos tenemos que morir" y el problema persistió hasta que el médico tuvo una genial idea: les hizo una presentación donde les explicaba que la exposición a microondas causa impotencia (hasta ahora no está comprobado pero si no todos los que tenemos celulares seríamos impotentes) y desde ahí se solucionó el problema, los corteros hicieron un cambuche lejos de la antena para esperar el bus de salida y hasta lo regañaban a uno cuando se iban a hacer labores de mantenimiento.
PD: Leer y comentar en mis artículos no causa impotencia, de hecho cada comentario aumenta un 10% de su potencia sexual.
Durante la edición de este artículo se escuchó lo siguiente:
Nada
De lo que escuché recomiendo:
nada